¿Amor? ¿Quién ha hablado de amor?
Si bien sabes que en el amor no creo. Ni en el que proclaman dos personas atontadas por las endorfinas de la pasión, menos aún en el amor que profesa un habitante a aquello que llama Patria.
Momentos de felicidad, Andor, ese subproducto neuronal que se dispersa por todo el cuerpo cuando acontece algo placentero en tu interior, o alrededor. No amor.
No te engañes, aún distingo la realidad, lo que sucede es que más me vale vivir (si he de seguir viviendo) haciendo uso de los recursos internos y externos que me permitan hacer más llevadera la vida en esta "tierra de muertos" como la llamas.
Si bien sabes que en el amor no creo. Ni en el que proclaman dos personas atontadas por las endorfinas de la pasión, menos aún en el amor que profesa un habitante a aquello que llama Patria.
Momentos de felicidad, Andor, ese subproducto neuronal que se dispersa por todo el cuerpo cuando acontece algo placentero en tu interior, o alrededor. No amor.
No es optimismo atolondrado tampoco, si yo misma logro ver desde mi ventana lo que acontece a lo lejos en la ZVC que florece en el cerro posterior a mi casa, y con mis propios ojos vi arder mientras los noticieros negaban cualquier responsabilidad del gobierno en el incidente, y minimizaban la gravedad del asunto. ¿De dónde podría salir tal, cuando todos los días veo niños limpiando vidrios en los semáforos o subiendo a autos desconocidos en medio de la noche, y cada vez más pobreza en esas calles de Kalí?
No te engañes, aún distingo la realidad, lo que sucede es que más me vale vivir (si he de seguir viviendo) haciendo uso de los recursos internos y externos que me permitan hacer más llevadera la vida en esta "tierra de muertos" como la llamas.



