14 agosto 2008

No Jodas, Que No es Amor. Respuesta a Jean Paul

http://tierrademuertos.blogspot.com/2008/08/respondiendo-simone-carta-abierta.html

¿Amor? ¿Quién ha hablado de amor?
Si bien sabes que en el amor no creo. Ni en el que proclaman dos personas atontadas por las endorfinas de la pasión, menos aún en el amor que profesa un habitante a aquello que llama Patria.

Momentos de felicidad, Andor, ese subproducto neuronal que se dispersa por todo el cuerpo cuando acontece algo placentero en tu interior, o alrededor. No amor.

No es optimismo atolondrado tampoco, si yo misma logro ver desde mi ventana lo que acontece a lo lejos en la ZVC que florece en el cerro posterior a mi casa, y con mis propios ojos vi arder mientras los noticieros negaban cualquier responsabilidad del gobierno en el incidente, y minimizaban la gravedad del asunto. ¿De dónde podría salir tal, cuando todos los días veo niños limpiando vidrios en los semáforos o subiendo a autos desconocidos en medio de la noche, y cada vez más pobreza en esas calles de Kalí?

No te engañes, aún distingo la realidad, lo que sucede es que más me vale vivir (si he de seguir viviendo) haciendo uso de los recursos internos y externos que me permitan hacer más llevadera la vida en esta "tierra de muertos" como la llamas.

06 agosto 2008

Para Jean Paul/Andor desde el ardor de la Kali que veo desde mis ventanas, al calor del Maistock

http://tierrademuertos.blogspot.com/2008_07_01_archive.html

Nunca ha sido posible para mí ver la misma ciudad que tu ves, mi estimado Andor. A mí sus luces nocturnas me seducen mientras voy flotando en mis tres tragos diarios y sagrados de Maistock. Ni dos, ni cuatro. Tres.

Es cierto que estoy al margen de esa Kali maligna, que con su abrazo sofocante, llega a aplacar los ánimos y el fervor optimista -actualmente inexistente, dada la situación- que algún día remoto reinó; es quizas mi Kali otra Kali, y no he de avergonzarme de ello, pues los pocos trozos de felicidad que me brinda esa visión -nublada tal vez por el Maistock, vaya una a saber- son suficientes para aferrarme a este sueño sin sentido, soñado por Eyanael, del que cada día ruego que despierte.

La Plaza Botero se ve ya tan lejana en mi memoria como la noche en que te conocí. Todo lo que ha sucedido es un sueño. Un sueño, dentro del sueño sin final de Eyanael. En mi sueño, estás vos con esa mirada altanera y escrutadora, hablándome de historias de príncipes lejanos que caminan hacia el Minicentro, mientras yo pienso que eres el tipo más raro que he conocido -sigo pensándolo, por supuesto- Y la Plaza Botero, con sus vinos, sus cigarros y sus fotos; sus historias de escapes, provenientes de las entrañas mismas del suceso. Todo es un sueño con visos de pesadilla... el asunto es decidir quién es el que sueña a quién, dentro del sueño más grande.
.
 

BoTaNdO CORrIENtE Copyright © 2010 | Designed by: Compartidisimo